Ramón Pardo, Castelló
Un concejal del PP de Fanzara ha presentado en el
juzgado de Nules una nueva denuncia contra un dirigente
de la plataforma local anti vertedero de residuos
peligrosos. La denuncia se suma a las otras 10 que
llevan presentadas el alcalde y sus familiares contra
vecinos y la plataforma y que han sido desestimadas o
archivadas por los jueces. La última de ellas el 17 de
abril, con condena al pago de costas a la hermana del
alcalde que planteó la denuncia contra la suegra de la
presidentea del colectivo cívico. Tras ello ha llegado
la nueva citación al dirigente del colectivo.
Por ello la plataforma y la oposición califican esta
actitud como una "campaña orquestada" que coincide con
la recuperación municipal del proyecto del vertedero en
El Baladrar y la activación del caso por las denuncias
por el presunto "engorde" del censo interpuestas por el
PSPV.
Son varios los vecinos de Fanzara que han sido citados a
declarar en los juzgados de Nules, por denuncias
formuladas por el PP local que "vuelven a la carga
ahora". Ello ha motivado una reunión para esta tarde del
movimiento cívico para abordar la situación que dicen
obedece a una estrategia que busca generar "crispación"
en la localidad de poco más de 300 vecinos. De los que
ya 12 han tenido o van a tener que pasar por el juzgado
a declarar como denunciados por el alcalde, miembros de
su familia o concejales del PP.
Denuncias desestimadas
La última denuncia presentada por un edil del PP contra
un miembro de la plataforma alude a presuntos empujones
en un pleno de septiembre de 2007 y supuestos insultos
en su domicilio, sin determinar el autor o autores.
Según fuentes de la plataforma todas las denuncias
formuladas contra sus miembros y vecinos del pueblo han
sido desestimadas por la justicia y la más reciente
formulada contra la suegra de la presidenta del
colectivo.
El portavoz del PSPV en Fanzara, Roberto Salisa, lamenta
las citaciones de vecinos, de forma "seriada, como si
obedeciesen a un plan preconcebido, lo que hace que los
vecinos estén molestos, porque estas actuaciones siempre
van contra las mismas personas. Ello no es bueno porque
contribuyen a enrarecer y crispar el ambiente".
El enfrentamiento se remonta a 2005 cuando se conoció el
proyecto de construir un vertedero en el Baladrar. Ello
generó un movimiento de repulsa, con pintadas
amenazantes contra el alcalde incluidas. Tras ello se
produjeron las primeras denuncias del edil y se crea la
plataforma.
La crispación se mantuvo y se hizo patente en vísperas
de las elecciones municipales, con la denuncia de
presunto fraude electoral por "inflado" del censo.